Brisa de un cielo mestizo
empeñado en agrietar mi camino,
oxígeno rancio que aún anhelo
y en respirarlo me quedo.
Ambos en mi mente como una ablación
esa tentación de equivocación
siempre arrastrándome cual adicción.
Vete, por mí no sientas afección
Vete, no sofoques mi renacer
¿Miras ese perlado amanecer?
Es el viento nuevo que te aleja
de mí, junto con tu treja.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario